Cuando la ciencia salva especies: un nuevo avance para la conservación de los elefantes

Mensajeros de la Paz

Madrid, 20 de agosto de 2026 – Cada visita a uno de nuestros parques de animales contribuye a algo mucho más importante que disfrutar de un día inolvidable.

En todo Parques Reunidos, nuestros parques de animales desempeñan un papel activo en la protección de la biodiversidad mediante programas de conservación, investigación científica, educación y los más altos estándares de bienestar animal. Trabajando junto a universidades, veterinarios, organizaciones conservacionistas y otras instituciones zoológicas, nuestros equipos aportan conocimientos y experiencia que ayudan a proteger especies en peligro de extinción, no solo dentro de nuestros parques, sino también en la naturaleza.

Este trabajo suele desarrollarse discretamente, entre bastidores. Implica años de colaboración, investigación científica y dedicación por parte de expertos cuyo objetivo es sencillo: ofrecer a las especies amenazadas una mejor oportunidad de supervivencia.

Un extraordinario proyecto liderado por nuestros compañeros de Blackpool Zoo es un ejemplo perfecto de cómo la ciencia y la conservación pueden unirse para generar un impacto real.

Junto con investigadores de la Universidad de Lancashire, el equipo ha contribuido al desarrollo de una innovadora prueba diagnóstica rápida para detectar el Herpesvirus Endoteliotrópico del Elefante (EEHV), una de las mayores amenazas para los elefantes jóvenes en todo el mundo.

Para conocer mejor este importante hito, hablamos con Adam Kenyon, responsable de la sección de mamíferos de Blackpool Zoo.

¿Puede contarnos en qué consiste el proyecto y por qué representa un avance tan importante?

El proyecto utiliza una tecnología especial que se desarrolló inicialmente durante la pandemia de COVID-19. Posteriormente, especialistas de la Universidad de Lancashire la adaptaron para detectar la presencia de EEHV en elefantes mediante el análisis de muestras de heces y saliva.

El uso de esta innovadora tecnología denominada LAMP es especialmente importante por dos motivos. En primer lugar, cuando se sospecha un brote de EEHV en elefantes jóvenes, la rapidez en la detección y la respuesta es fundamental. La tecnología LAMP podría proporcionar un resultado positivo en tan solo 30 minutos, indicando la presencia del virus. Con los métodos actuales, esos resultados pueden tardar entre 24 y 48 horas, momento en el que podría ser demasiado tarde.

En segundo lugar, el EEHV también está presente en poblaciones de elefantes salvajes y ha evolucionado junto a la especie durante cientos de años. El dispositivo LAMP es portátil y puede utilizarse sobre el terreno para analizar muestras fecales de elefantes salvajes, ayudándonos a comprender mejor la presencia del virus en poblaciones naturales y permitiéndonos mejorar su gestión en las poblaciones bajo cuidado humano.

Para quienes no estén familiarizados con él, ¿qué es el EEHV y por qué supone una amenaza tan grave para la conservación de los elefantes?

El EEHV es un virus específico de los elefantes que puede derivar en una enfermedad hemorrágica mortal (EEHV-HD) en ejemplares jóvenes.

De manera similar al herpes simple en los seres humanos, todos los elefantes portan el virus EEHV y desarrollan anticuerpos a medida que crecen. Sin embargo, existen varias cepas diferentes identificadas por la ciencia. Como consecuencia, algunos individuos pueden no haber desarrollado defensas frente a determinadas cepas si nunca han estado expuestos a ellas.

Como ocurre con la mayoría de las especies, el sistema inmunitario madura con la edad, mejorando la resistencia frente a las enfermedades. En este caso, una inmunidad baja reduce la capacidad del animal para combatir el virus, lo que a menudo provoca la muerte.

Actualmente, la tasa de mortalidad de los elefantes jóvenes que desarrollan la enfermedad se acerca al 100 %.

El EEHV es devastador para los elefantes, especialmente para aquellos menores de 12 años. Esta generación joven es fundamental para el futuro de la especie. La gestión genética y los programas de reproducción coordinados a través de los EEP (Programas Ex Situ de la EAZA) son esenciales para la conservación de los elefantes. Si el EEHV sigue comprometiendo a las nuevas generaciones dentro de estos programas, el futuro de esta especie extraordinaria se verá seriamente amenazado. 

Elefante Blackpool Zoo

¿Cómo funciona esta nueva prueba molecular y qué la diferencia de los métodos diagnósticos actuales?

La nueva prueba permite obtener material genético de forma no invasiva a partir de heces y/o saliva de los elefantes. Posteriormente, las muestras se analizan mediante el dispositivo LAMP, que puede indicar en unos 30 minutos si se ha detectado el EEHV.

Esta información permite iniciar inmediatamente los protocolos de tratamiento.

En la actualidad, la única forma de confirmar la presencia de EEHV es obtener una muestra de sangre, algo que puede resultar complicado en animales jóvenes o enfermos, y enviarla a un laboratorio especializado para su análisis mediante una máquina PCR (reacción en cadena de la polimerasa). Este proceso puede tardar considerablemente más tiempo, entre 48 y 72 horas, dependiendo del momento en que se sospeche la infección.

Uno de los aspectos más interesantes del proyecto es que también puede utilizarse en el campo. ¿Cómo podría ayudar esto a los conservacionistas que trabajan con poblaciones salvajes?

El EEHV ha evolucionado junto a los elefantes durante cientos de años. Hasta la fecha, se han identificado en cautividad hasta 14 cepas genéticamente distintas. Algunas son endémicas de los elefantes asiáticos y otras de los africanos.

Estas se han agrupado en siete especies principales del virus, con subtipos adicionales como 1a, 1b y otros. Por tanto, se trata de un virus extremadamente complejo.

La prueba LAMP puede ayudarnos a obtener más información sobre la evolución del virus y contribuir al desarrollo futuro de vacunas, tratamientos y estrategias de gestión de la enfermedad.

En los últimos doce meses se han desarrollado dos vacunas, una en el Reino Unido y otra en Estados Unidos. Sin embargo, por ahora solo se dirigen a cepas específicas y, aunque los primeros resultados son prometedores, todavía es pronto para saber si lograrán prevenir nuevas muertes.

Por ello, seguir recopilando y compartiendo información resulta esencial. El análisis de muestras no invasivas obtenidas de elefantes salvajes en países donde habita la especie contribuirá significativamente a ampliar nuestro conocimiento.

¿Qué nos dice esta colaboración sobre el papel que desempeñan hoy los parques zoológicos y de animales en la conservación y la investigación científica?

Creo que colaboraciones como esta ponen de manifiesto el importante papel que desempeñan los zoológicos y parques de animales modernos.

Me gusta describirlo como una forma de “conservación silenciosa”, en la que la ciencia se utiliza para proteger una especie. No se trata de programas de reproducción o reintroducción, pero es igualmente importante, porque si no comprendemos los desafíos a los que se enfrenta una especie y no disponemos de información suficiente, no podremos colaborar eficazmente para protegerla.

En este proyecto de “conservación silenciosa”, la facilidad con la que pueden obtenerse muestras de forma segura, así como la cantidad disponible para su estudio, permite desarrollar investigaciones sólidas. Nuestra estrecha relación con las especies bajo cuidado humano favorece importantes avances en el conocimiento y en las herramientas necesarias para protegerlas también en la naturaleza.

Mirando al futuro, ¿qué espera que logre este proyecto para los elefantes de todo el mundo?

Este proyecto es enormemente emocionante para nosotros y, personalmente, después de haber vivido los efectos devastadores del EEHV-HD al inicio de mi carrera, me siento muy orgulloso de esta colaboración.

La detección temprana del virus es fundamental para las decisiones que se toman posteriormente y, en última instancia, para el resultado final.

Dicho de forma sencilla:“cuanto antes se detecte, antes se puede actuar”, y esa actuación salvará la vida de un elefante.

Estamos increíblemente orgullosos del equipo de Blackpool Zoo y de todas las personas implicadas en esta investigación pionera. Su trabajo nos recuerda que cada avance, ya sea en un laboratorio, una instalación veterinaria o un parque zoológico, nos acerca un paso más a garantizar el futuro de algunos de los animales más emblemáticos y amenazados del planeta.