Aprendizaje que deja huella: un aula viva en Zoo Aquarium Madrid

Aprendizaje que deja huella

En Parques Reunidos, la educación va mucho más allá del aula. En nuestros parques, acuarios y atracciones, el aprendizaje cobra vida a través de la experiencia, la curiosidad y la conexión con el mundo real.

Como parte de nuestra serie Learning That Leaves a Mark, ponemos en valor a los educadores que diseñan y lideran estas experiencias cada día. Su trabajo ayuda a transformar las visitas en momentos de descubrimiento, concienciación e impacto a largo plazo.

En esta entrevista, Noelia Benito, Head of Education de Zoo Aquarium Madrid, comparte cómo la educación en el parque despierta la curiosidad, fomenta la responsabilidad y promueve una comprensión más profunda del mundo que nos rodea.

Zoo Aquarium Madrid presenta su parque como un “aula viva”. ¿Cómo diseñáis experiencias de aprendizaje que ayuden a los estudiantes a conectar la fauna con los retos globales de conservación?

Vinculamos cada especie con su ecosistema y con los desafíos a los que se enfrenta: pérdida de hábitat, tráfico ilegal de especies, cambio climático, entre otros. Por ejemplo, cuando hablamos de los orangutanes, explicamos cómo la deforestación y la pérdida de hábitat provocadas por las plantaciones de aceite de palma afectan a su supervivencia, y cómo esto está directamente relacionado con nuestros propios hábitos de consumo.

Diseñamos juegos, talleres y actividades interactivas que invitan a los estudiantes a reflexionar sobre su papel en la conservación, ayudándoles a comprender que nuestras acciones tienen un impacto global. Y, por supuesto, el contacto con Dahi —nuestro impresionante orangután macho— y su familia se convierte en el broche final que fomenta la empatía y el compromiso, haciendo que los estudiantes se sientan parte de la solución. La conexión emocional es esencial.

¿Puedes compartir un ejemplo de cómo las actividades educativas interactivas, como las exhibiciones temáticas o los talleres, fomentan una mayor curiosidad o implicación entre los más jóvenes?

Un ejemplo es nuestro taller “El puzle de la conservación”, diseñado para despertar la curiosidad y el compromiso de los niños. Consiste en un gran puzle de tres caras. La primera muestra una imagen idílica de un bosque mediterráneo, con especies endémicas viviendo en armonía y libres de amenazas. Esto genera admiración y una conexión emocional con la biodiversidad.

La segunda cara presenta la misma escena afectada por desafíos reales: carreteras, tendidos eléctricos, incendios, venenos, contaminación. Aquí, los niños descubren cómo las acciones humanas impactan en los ecosistemas, lo que provoca preguntas y reflexión.

La tercera cara se centra en las soluciones: pasos de fauna sobre carreteras, protección de tendidos eléctricos, reciclaje, prevención de incendios. Los participantes comprenden que existen alternativas y que ellos mismos pueden formar parte del cambio.

¿Cómo adaptáis los contenidos educativos para que sean significativos para diferentes grupos de edad, desde infantil hasta secundaria?

Adaptamos los contenidos al currículo oficial de cada etapa educativa, así como a las directrices marcadas por organizaciones como EAZA, WAZA y la UICN.

El lenguaje y la metodología varían según la edad. Con los más pequeños utilizamos actividades más lúdicas y manipulativas, cuentos y personajes que les permiten aprender jugando. Con los estudiantes de mayor edad incorporamos más datos científicos, fomentamos el debate y planteamos retos que les ayuden a reflexionar y a tomar decisiones informadas. Es fundamental que conecten el aprendizaje con su vida cotidiana: cómo compramos, qué consumimos o cómo nos desplazamos.

¿Qué papel desempeña el mensaje de conservación en vuestros programas educativos y cómo lo reforzáis a lo largo de la visita?

La conservación es el mensaje más importante en todas nuestras actividades. Nuestro lema es: «Juntos aprendemos. Juntos protegemos. Juntos conservamos». No se trata solo de mostrar animales, sino de comprender por qué su conservación es vital para el equilibrio del planeta. ¿Por qué es importante esta especie? ¿Qué ocurriría si desapareciera? ¿Cómo nos afectaría? Además, damos a conocer los distintos proyectos de conservación en los que Zoo Aquarium Madrid participa activamente y ofrecemos a los visitantes las herramientas para ser parte de la solución —elegir productos locales, reciclar, reducir el uso de plásticos—. La conservación no es un añadido, sino el hilo conductor que inspira y promueve un compromiso a largo plazo.

Si pudieras resumir en una sola frase qué quieres que los estudiantes recuerden de una visita educativa a Zoo Aquarium Madrid, ¿cuál sería?

Que cada especie importa y que nuestras acciones diarias —por pequeñas que parezcan— pueden marcar una diferencia real en la protección de nuestro planeta.