
En Parques Reunidos, nuestro negocio se basa en las emociones. Desde la expectación en lo alto de una montaña rusa hasta la magia de la primera visita de una familia, creamos momentos que permanecen en la memoria de las personas mucho después de que abandonen nuestros parques.
Sin embargo, lo que hace posibles esos momentos es algo mucho menos visible: un ecosistema digital y operativo resistente que impulsa cada escaneo de entradas, cada reserva online, cada transacción de pago y cada sistema de control operativo de todo nuestro portfolio de parques.
En un mundo en el que la confianza digital define la confianza en la marca, la ciberseguridad se ha convertido en un pilar estratégico de nuestro negocio. Hablamos con nuestro director de Seguridad de la Información, Javier Pinillos, sobre cómo Parques Reunidos aborda la resiliencia digital y por qué es fundamental para la experiencia de los visitantes, la excelencia operativa y la creación de valor a largo plazo.
La ciberseguridad suele percibirse como una función técnica. ¿Por qué es estratégicamente importante para Parques Reunidos?
Para nosotros, la ciberseguridad no es un tema de TI, sino una prioridad empresarial.
Gestionamos una cartera diversa de parques en múltiples mercados europeos, que atienden a millones de visitantes cada año. Nuestras operaciones dependen de plataformas digitales interconectadas, desde sistemas de venta de entradas y acceso hasta tecnologías de venta al por menor, alimentación y bebidas, e infraestructura de los parques.
Si alguno de estos sistemas falla durante un día de verano con gran afluencia de público o un evento estacional importante, el impacto es inmediato. La experiencia de los visitantes, el flujo de ingresos y la reputación de la marca se ven directamente afectados.
En los últimos cinco años, el mayor cambio ha sido nuestra transición de una postura reactiva a una proactiva. La ciberseguridad ya no está aislada del negocio. Está integrada en la toma de decisiones, la planificación y las operaciones diarias. Se ha profesionalizado la gobernanza, se han implementado controles coherentes en todos los parques y ahora la resiliencia está integrada en nuestra forma de invertir y operar.
Hoy en día, nos anticipamos en lugar de reaccionar.
¿Cuáles son los riesgos de ciberseguridad más relevantes para un operador de ocio de nuestra envergadura?
El panorama de amenazas es cada vez más sofisticado. El ransomware, la ingeniería social y las vulnerabilidades de la cadena de suministro son retos a los que se enfrentan organizaciones de todo el mundo.
Para un operador de ocio como Parques Reunidos, la complejidad radica en la escala y la diversidad. Gestionamos diferentes formatos de parques, tecnologías operativas, normativas regionales y picos estacionales intensos que generan altos volúmenes de transacciones en plazos de tiempo reducidos.
Nuestra respuesta es proactiva y estructurada. Hemos reforzado la protección de los puntos finales en todo el grupo, reforzado la gestión de riesgos de terceros, mejorado la supervisión en tiempo real y estandarizado los controles de seguridad en todas las zonas geográficas. La evaluación de riesgos ha pasado a ser un modelo centralizado y continuo, lo que permite identificar las vulnerabilidades más rápidamente, evaluarlas con criterios unificados y abordarlas con prioridades claras.
Esta coherencia nos proporciona una base sólida en todo el grupo y nos permite asignar los recursos de manera eficiente, al tiempo que reducimos la exposición por adelantado.
¿Cómo beneficia esta transformación a los huéspedes, empleados y socios?
Muchas mejoras son intencionadamente invisibles, y ese es precisamente el objetivo.
Nuestros sistemas son más fiables, lo que reduce las interrupciones en la venta de entradas, el acceso y los servicios digitales. Los datos personales están mejor protegidos. La respuesta ante incidentes es más rápida y coordinada. Los procesos son coherentes en todas las regiones.
Para los huéspedes, esto se traduce en experiencias fluidas. Para los empleados, significa claridad en las funciones, mayor apoyo y procesos mejor definidos. Para los socios e inversores, es señal de una gobernanza disciplinada, una gestión de riesgos estructurada y una solidez operativa a largo plazo.
La comparación con el sector del ocio y la hostelería muestra que nuestros niveles de inversión y madurez son comparables a los de las organizaciones líderes. En un sector basado en la confianza y la reputación, esto es importante.
La fiabilidad forma parte de la experiencia que prometemos.
¿Cómo ha evolucionado la relación entre la ciberseguridad y las operaciones empresariales?
La ciberseguridad ha pasado de ser una función de control a convertirse en un socio estratégico para la empresa.
Trabajamos en estrecha colaboración con los equipos de Operaciones, Finanzas, Clientes, Digital y Personas y Organización para garantizar que los requisitos de seguridad se incorporen desde el inicio de cada iniciativa. Ya sea al implementar nuevos sistemas o al actualizar tecnologías operativas, la resiliencia se construye desde el diseño.
Esta alineación reduce el riesgo, acelera la entrega de proyectos y refuerza la confianza tanto interna como externamente. Refleja nuestra cultura: colaboración interfuncional, toma de decisiones basada en datos y mejora continua.
Una de las iniciativas más transformadoras ha sido el establecimiento de un marco de gobernanza claro. Al definir las funciones, las responsabilidades y los procesos de toma de decisiones, hemos creado claridad y responsabilidad en toda la organización. Esta estructura permite que las iniciativas técnicas se implementen de forma coherente y sostenible a gran escala.
La cultura desempeña un papel fundamental en la resiliencia. ¿Cómo se garantiza la implicación de toda la organización?
La tecnología por sí sola nunca es suficiente. El cambio más impactante ha sido cultural.
La ciberseguridad se reconoce ahora ampliamente como una responsabilidad compartida. Ha aumentado la concienciación, ha crecido la participación en la formación y las prácticas seguras se están convirtiendo en hábitos arraigados tanto en los parques como en los equipos corporativos.
Desde los compañeros temporales que manejan los datos de los visitantes hasta los equipos corporativos que gestionan los sistemas financieros u operativos, todos desempeñan un papel. Esa responsabilidad colectiva ha sido esencial para reducir los incidentes y reforzar la resiliencia.
En un negocio como el nuestro, en el que la excelencia operativa y la confianza de los visitantes van de la mano, la cultura es una ventaja decisiva.
¿Cuál es su visión a largo plazo para la ciberseguridad en Parques Reunidos?
Nuestra ambición es integrar la resiliencia en el ADN de nuestra organización.
Estamos avanzando hacia un modelo en el que la seguridad se integra por diseño en todos los sistemas y proyectos. Seguimos mejorando las capacidades predictivas, reforzando la gobernanza de los datos y manteniendo un enfoque unificado del riesgo en todas las geografías.
La ciberseguridad no debe percibirse como una limitación. Cuando se gestiona de forma estratégica, se convierte en un facilitador de la confianza, la innovación y la excelencia operativa.


