
En Parques Reunidos, la educación va mucho más allá del aula. En nuestros parques, acuarios y atracciones, el aprendizaje cobra vida a través de la experiencia, la curiosidad y la conexión con el mundo real.
Como parte de nuestra serie Learning That Leaves a Mark, ponemos en valor a los educadores que diseñan y lideran estas experiencias cada día. Su trabajo ayuda a transformar las visitas en momentos de descubrimiento, concienciación e impacto a largo plazo.
En esta entrevista, Paula Calatrava, Head of Education and Social Impact de Atlantis Aquarium, comparte cómo la educación en el parque despierta la curiosidad, fomenta la responsabilidad y promueve una comprensión más profunda del mundo que nos rodea.
¿Cuál es la filosofía educativa que hay detrás de los programas escolares de Atlantis Aquarium?
El objetivo del Departamento de Educación siempre ha sido formar ciudadanos conscientes, responsables y comprometidos con la conservación del medio marino, fomentando una conexión profunda con la naturaleza y el respeto por todas las formas de vida. Para lograrlo, todas nuestras actividades están diseñadas según los principios del aprendizaje experiencial (hands-on, hearts-on), la educación en valores (el respeto, la responsabilidad, la cooperación y la sostenibilidad son fundamentales para todos los ámbitos de la vida, no solo para las cuestiones medioambientales) y la conexión con la naturaleza (vincular nuestra vida cotidiana con la naturaleza, siendo conscientes del impacto que nuestras acciones tienen en el entorno y viceversa).
El educador desempeña un papel clave en todo este proceso, actuando como guía y facilitador del aprendizaje. No se limita a transmitir información, sino que acompaña al alumnado en la construcción de su propio conocimiento, fomentando la curiosidad, el pensamiento crítico y la reflexión. Todo ello sin olvidar que nos encontramos en un entorno de ocio y distendido, y que todas las actividades están diseñadas para que el aprendizaje sea, ante todo, lúdico.
¿Cómo combináis la interactividad con el aprendizaje científico?
La combinación de interactividad y aprendizaje científico se logra mediante metodologías que implican la participación activa del alumnado en procesos de investigación y experimentación. Como se ha mencionado anteriormente, las actividades están diseñadas para que los estudiantes manipulen materiales, observen fenómenos y registren datos, lo que les permite aplicar el método científico de forma práctica.
En otros casos, el educador plantea preguntas abiertas y retos que estimulan la curiosidad, promoviendo la formulación de hipótesis y la recopilación de evidencias. En ocasiones, los alumnos diseñan soluciones a problemas ambientales reales, integrando conocimientos científicos y habilidades de trabajo colaborativo. Todo ello se adapta siempre a los distintos grupos de edad. Además, contamos con simulaciones, realidad aumentada y paneles digitales interactivos que facilitan la comprensión de procesos complejos.
Durante una visita guiada o un taller, ¿cómo ayudáis a los estudiantes a conectar la conservación de los océanos con las decisiones cotidianas que pueden tomar en casa?
A través de ejemplos, dinámicas, juegos y reflexiones… juntos deducimos y descubrimos de dónde procede el oxígeno que respiramos, a dónde va la basura que tiramos y cómo llega hasta allí, o de dónde provienen los alimentos que consumimos. Identificamos muchos fenómenos científicos directamente relacionados con nuestra supervivencia y la de los océanos, tomando conciencia del impacto que nuestras acciones tienen sobre ellos.
¿Qué partes de la experiencia en el acuario suelen despertar más reflexión o preguntas entre los estudiantes?
Cada persona es diferente y cada estudiante siente curiosidad por algo distinto. No obstante, existen ecosistemas y animales que suelen generar un interés común, como los tiburones, los ajolotes, los arrecifes de coral o los caballitos de mar.
Atlantis también organiza sesiones para docentes. ¿Qué valor tiene ofrecerles este adelanto y contexto antes de traer a su clase?
Estas visitas tienen un componente práctico, más relacionado con el espacio y los recursos, que siempre aporta tranquilidad al profesorado. Anticiparse a la visita es fundamental, especialmente cuando se es responsable de un grupo de alumnos. Por otro lado, conocer previamente los contenidos y la metodología resulta muy útil, ya que permite trabajar la visita con los estudiantes antes del día de la excursión. Esto supone una mejora significativa en el trabajo de los contenidos, ya que posibilita una experiencia mucho más completa a todos los niveles.
¿Qué papel desempeñan la tecnología interactiva y el aprendizaje práctico a la hora de ayudar a los jóvenes a comprender ecosistemas marinos complejos?
La interactividad y la tecnología son algunas de las herramientas que utilizamos para alcanzar nuestro objetivo final: que los estudiantes (y también el público general) desarrollen competencias y actitudes que les permitan convertirse en agentes de cambio, capaces de tomar decisiones responsables para la conservación del planeta.
Nuestra metodología se basa en:
· Aprendizaje activo: talleres, experimentos y actividades con participación directa.
· Indagación y descubrimiento: los estudiantes exploran, formulan preguntas y reflexionan para comprender los fenómenos naturales y los ecosistemas marinos.
· Trabajo colaborativo: para fomentar el trabajo en equipo, reforzar la cooperación y el respeto mutuo


