
¿Qué se necesita para proteger la vida salvaje en 2026?
En Blackpool Zoo, la respuesta no se limita únicamente a la financiación o a los programas de cría. Es algo aún más poderoso: convertir los momentos cotidianos en oportunidades para la conexión, la empatía y la acción.
Porque la conservación no empieza en la naturaleza.
Empieza con las personas.
Y eso es precisamente lo que está haciendo el equipo de Blackpool Zoo con su nueva Estrategia de Conservación 2025–2030, llevando la conservación a la vida real, no como un concepto abstracto, sino como una experiencia vivida por millones de visitantes.
De Blackpool al mundo
Detrás de cada visita hay un impacto global.
Durante los últimos años, Blackpool Zoo ha apoyado iniciativas de conservación en 11 países y cuatro continentes, colaborando con organizaciones que protegen especies como los orangutanes, los pandas rojos y los tigres de Amur.
Más de 250.000 libras esterlinas han sido invertidas directamente en proyectos de conservación en la naturaleza, mientras que más de 30 especies del zoo forman parte de programas internacionales de reproducción diseñados para asegurar su supervivencia a largo plazo.
Pero la verdadera ambición va más allá de las cifras.
Se trata de tender un puente entre un día en familia en Blackpool… y la supervivencia de especies que viven a miles de kilómetros de distancia.
Una nueva generación de conservacionistas
Recorrer el parque cualquier día no es solo ver animales:
es ver a los futuros conservacionistas tomando forma.
- Adolescentes participando en el Conservation Summer Camp y adquiriendo experiencia real.
- Niños interactuando en la Conservation Station, aprendiendo a través del contacto directo, las historias y la curiosidad.
- Familias descubriendo cómo decisiones cotidianas —desde el reciclaje hasta el consumo de productos sostenibles— tienen un impacto directo en la vida salvaje.
El objetivo es sencillo, pero ambicioso:
👉 Que cada visitante se vaya con al menos una acción concreta que pueda llevar a cabo para proteger el planeta.
Porque la concienciación sin acción no es suficiente


